LAS LUCES A VECES NO ILUMINAN NADA, NO TIENEN DESTINO, VIVEN EN PENUMBRA HASTA QUE UNOS OJOS LAS RESCATAN DEL OLVIDO, IGUAL QUE A NOSOTROS NOS RESCATAN LOS SUEÑOS DE NUESTROS PASOS VAGABUNDOS.
martes, 20 de abril de 2010
AQUELLA NOCHE
y vio más alla de las paredes
un océano abierto a toda esperanza.
Tocó su piel sin premura,
como si pisara una alfombra de agua
que no quisiera estropear.
En ese instante todo callaba;
las sabanas, las estrellas, la historia...
Los dos últimos náufragos
en una isla de carne.
Entraron el uno en el otro
y dejaron de existir.
Pasaron fugaces las horas,
que lacerantes como una tierna droga
se incrustaba suavemente en sus venas.
En el tibio alumbramiento de la mañana,
todavía ausentes, los mecía
un rumor de constelaciones en los labios.
Nada se oía en las afueras del dormitorio,
la consciencia parecía una montaña
de inválidas cenizas
esparcidas en una gran noche a la deriva.
Como una alucinación,
como una reverberación espasmódica
de luciérnagas presas en el pozo de la lujuria
sentían que perdían la pureza vivida.
Cada uno tomó su camino
a lomos de sus huesos efímeros,
y de nuevo simples mortales
regresaron derrotados a sus quehaceres.
sábado, 27 de marzo de 2010
Una aventura cotidiana
jueves, 4 de marzo de 2010
Si esto es una familia
En estos tiempos de cambios estructurales en la sociedad, como pueda ser el acceso pleno de la mujer al mercado laboral, las separaciones cada vez más accesibles, la aparición de núcleos familiares más diversos... hacen que sea necesario una refundación del concepto de familia. Y para evitar que las voces que defienden este ideal ancestral no hagan un alegato en contra del resto, como si fuesen de segunda división, como si fuesen los destructores de la esencia familiar, es imprescindible que todas aquellos hogares formados por ateos, personas solas, los que pasan de la religión, divorciados, homosexuales, etc., reclamen su lugar y sean igualmente reconocidos.
Hay que decirlo claramente y a voz en cuello. Nada de esto es cómo nos lo pintan, hay que pararlo. No puede ser que la familia sólo sea propiedad de unos cuantos y el resto no cuente. Son miles y miles las que sin estar encuadradas en el modelo típico, con dinámicas de convivencia poco convencionales, transmiten los mismos u otros valores fundamentales para que sus miembros, y en especial los más pequeños, se vean reconocidos e integrados en esta sociedad en ocasiones tan injusta, desarrollándose en un entorno de confianza y formándose como personas autónomas, felices y maduras.
viernes, 19 de febrero de 2010
LA PAREJA
domingo, 14 de febrero de 2010
Soñando
martes, 26 de enero de 2010
El terremoto
que el cielo arrastra en cabalgaduras blancas.
Estoy solo bajo los rayos podridos
que caen sobre esta maldita tierra
a punto de reventar. La realidad
parece briznas de madera
a lomos de un viento iracundo.
Y ahora nada es lo que era;
árboles abiertos en canal como cáscaras de plátano,
aguas amarillentas que tiemblan en su propio seno...
Estoy solo y nada se oye
sobre el ruido metálico de criaturas apocalípticas
que campan a sus anchas por calles sin nombre.
Las gentes huyen hacia ninún lugar,
los parques son infiernos diminutos
y reina un polvo gris que cubre el mundo,
las manos y los ojos.
Estoy solo en este páramo sin mas esperanza que el dolor
y el inquebrantable son de la sangre despavorida.
jueves, 21 de enero de 2010
Breve historia de un hombre común
Después llegó la adolescencia. Aquí he cambiado de párrafo para que vayamos diferenciando etapas, que siempre es bueno detenernos y subrayar lo que nos pasa. Pues eso, la fase de las hormonas desbocadas, los inicios en el alcohol y las chicas. Tampoco me detendré demasiado en lo de las chicas, no iba a sacar un gran nota. Lo que si quería hacer constar es que enamorarse es genial, te siente más liviano, más feliz, que en definitivas cuentas es lo único que importa.
Sigamos avanzando. Con los años me he dado cuenta de lo mucho que he cambiado; la escala de valores la he variado no sé cuantas veces, la opinión sobre las cosas, mis dotes sociales... tanto es así, que a veces trato de ponerme en la piel del hombre que era hace 20 años y no me reconozco. Todo muta, se corrompe o crece, la erosión invisible de vivir nos transforma como muñecos de plastilina. Leí una vez que lo peor que le pueda pasar a uno es que todo permanezca estático, que siga persistentemente igual. Puede que esto sea cierto. En fin, me he hecho mayor y pienso cosas demasiado serias. Me casé con la mujer de mi vida, compramos una casa, tuvimos tres hijos e hicimos un montón de cosas que fueron cubriendo los sueños en la trastienda de la memoria. Ese periodo de tiempo pasó volando, absorbido completamente por la placentera rutina del día a día. El ser humano necesita de hábitos y referencias para construir su mundo. A eso he dedicado yo la existencia, a tratar de ser tal y como soy, a colocar las cosas en su sitio y que todo lo que era fundamental en mí siguiera indemne, protegido.
¡Ay!, ahora me queda ya tampoco. Me han dicho que solo me restan unos cuantos meses de deterioro progresivo hasta que me apaguen las luces. En fin, teniendo en cuenta que tengo ochenta y cinco años, no está mal. A decir verdad estoy cumplido. Me ocurre algo similar a lo que siente el escalador que asciende la empinada pared de una montaña, y llega a la cima con la sensación indestructible de que nadie le podrá arrebatar ese momento de plenitud única. Algo así siento yo; haber alcanzado esta meta permite que ese pedazo de ilusión que ha sido nacer y morir por estos lares con las cuentas saldadas y las ilusiones medianamente cumplidas nadie pueda quitármelo. Ya sólo me queda despedirme, decir adiós poco a poco. Bueno, nada más, que seáis muy felices.
"Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca" JOSÉ HIERRO